Tengo un negocio que dirigir: no me puedo poner mala

Bueno, en primer lugar, si puedes, pero si llegamos tarde y el resfriado, catarro o hinchazón ya se han apoderado de ti…¡Hoy te traigo una receta yógica que me presentó mi profe Sarandeep Kaur el año pasado y que sirve para casi todos los males!

Se llama Leche Dorada y tiene un sinfín de beneficios:

  • Antinflamatoria
  • Antimicrobiana
  • Antivírica
  • Anticancerígena
  • Antioxidante
  • Analgésica
  • Suprime síntomas del Alzheimer
  • Fortalece el sistema inmunológico
  • Mejora la digestión
  • Ayuda a regular el metabolismo

Y así podríamos seguir y seguir… 
La encargada principal de todas esas bondades es la curcumina presente en la cúrcuma, un milagro de la naturaleza a nuestro servicio.

Es perfecta para la artritis, reuma, catarros, gripes, dolores de regla, es un potente anticancerígeno natural, hay estudios que demuestran que la ingesta de cúrcuma ayuda a la recuperación de personas con Alzheimer (en la India apenas hay personas con esta enfermedad)

Tengo que confesar que al principio no lo hacía bien y de sabor me quedaba poco apetecible (mi hermano aún me lo recuerda..¡uups! ) la clave está en que la pasta de la cúrcuma esté bien hecha.

Vamos a ver cómo se hace:



Paso 1: hacer la pasta de cúrcuma

  • ½ vaso de cúrcuma
  • 1 vaso de agua
  • ½ cucharadita de pimienta

 En una olla se vierte el agua, la cúrcuma y la pimienta y se remueve durante unos 10 minutos hasta que se haya formado una pasta.

Guarda esta pasta en un frasco de vidrio (aguanta perfectamente dos semanas en nevera)

Paso 2 (para 1 persona)

  • 1 cucharadita de la pasta de cúrcuma
  • 1 taza de leche (de vaca, de coco, de avena..)
  • Unas gotitas de aceite de oliva o sésamo (que sea de buena calidad, preferiblemente de primera prensión en frío)
  • 1 cucharadita de miel (opcional)

En una olla calienta sin que llegue a hervir la leche y la cucharadita de cúrcuma, remueve para que la pasta se disuelva en la leche.
Retira de la olla y vierte en una taza, añade las gotitas de aceite y la cucharadita de miel para endulzar.

¡Y … listo!

Lo bueno es que una vez tienes hecha la pasta de cúrcuma solo tienes que hacer el paso 2.

Tómala antes de ir a dormir y cuéntame qué tal descansas y cómo te sientes al día siguiente ;).  También la puedes tomar aunque no estés resfriada, es una manera sencilla de incorporar cúrcuma en tu alimentación y beneficiarte de todas sus cualidades.
Lo ideal es que la bebas durante algunos días para que compruebes por ti misma todos sus beneficios.

Si te ha gustado puedes descargarte la receta aquí

PD: Puedes comprar cúrcuma en cualquier herbolario o supermercado (en la zona de las especias).

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