¿Estás trabajando en las tareas equivocadas en tu negocio online?

 qué tareas hacer en función de la etapa de tu negocio

¡Muy buenas!

Hace unos días en el grupo de Facebook Emprendelove salió una propuesta donde las integrantes del grupo nos dejaban sus preguntas acerca del emprendimiento online para que las personas del equipo las contestáramos. Hubo una pregunta muy buena que ha sido la culpable de que hoy haya publicado este artículo.

 

 La pregunta era algo así como…



¿Cuál ha sido tu mayor error y qué aprendiste de la experiencia? 

 

Yo contesté que mi mayor error fue no saber distinguir en qué tareas tenía que centrarme en cada momento. Parece que es un error sin más, pero es un error que te puede salir muy caro si no tomas medidas.

Yo me pasaba el día entero con un montón de trabajo y haciendo un montón de tareas y al final de la semana decía.. Sí, he hecho 'muchas cosas' pero mi negocio sigue en el mismo punto. Pensaba 'no ha cambiado mucho de la semana pasada' y lo peor pasaba cuando en lugar de pensar en 'semana' pensaba en el mes... 'mi negocio no ha cambiado mucho desde el último mes'.

 

¿Por qué un negocio online no avanza?

 

1. Falta de claridad y de base

 

Esta es una muy muy común. Veo emprendedoras que incluso llevan años pero no saben muy bien a quién se enfocan, o cuál es su propuesta de valor o que su oferta no está alineada con los problemas reales de su público. Tampoco saben muy bien lo que quieren como empresarias, dónde se ven de aquí a 1 año, cuánto les gustaría ingresar, qué pasos tienen que dar para que su negocio pase a la siguiente etapa.

 

La falta de claridad en tu camino es como subirte al coche y decir... 'Hoy...voy a ir a alguna parte' y quedarte más ancha que larga. El recorrido seguro que será mucho mucho muuucho más largo que si supieras directamente dónde vas ir y habrás invertido también más dinero para llegar a un sitio, que lo mismo no era el que querías. 

 

Tener claridad en tu negocio te ahorra tiempo, dinero y te hace obtener resultados.

 

2. Falta de foco

 

Tener foco o no tenerlo muchas veces marca la diferencia entre tener éxito, o seguir esperando a tenerlo. Cuando tienes claridad y dirección en lo que tienes que hacer el camino se hace muuucho más ligero. Pero realmente vemos resultados cuando sabemos exactamente en lo que tenemos que centrar nuestro tiempo y energía.

 

A un estudiante de medicina no se le ocurre ponerse a pensar en la inversión que debe hacer para comprar las máquinas de su quirófano, cuando se encuentra en el segundo año de universidad...porque. No es lo que toca..  Si centra su atención ahí en lugar de estudiar.. lo mismo no pasa al siguiente curso. Y como no obtiene los resultados necesarios para esa etapa concreta en la que está, lo único que consigue es prolongar en el tiempo su éxito. Es decir que tarde más en conseguir lo que quiere.

 

3. Diógenes digital

Hay mucha información ahí fuera y eso es genial por un lado. El problema, es que nos empeñamos en querer consumirla toda sin filtrarla. En parte, porque no tenemos muy claro qué es lo que deberíamos hacer y parte porque tenemos la esperanza de esa nueva propuesta o eso que acabamos de leer sea la salvación a nuestros problemas.

Al final acabamos con acumulando información (que no conocimiento) que solo nos confunde más que ayuda.

Todo negocio requiere unas acciones determinadas en función de la etapa en que se encuentre.

No consumas información si no es justo la necesitas en ese momento. Si ves algo que crees que te puede resultar interesante, crea una carpeta de recursos y crea subcarpetas con distintas temáticas. O utiliza la app de Pocket, donde puedes guardar la url de esa página o artículo para leer cuando toque. Y cuando sea el momento de acceder a esa información sabes que la tendrás disponible.

 

Cuando vas al súper a comprar no te llevas todo lo que hay en la tienda. Vas y compras solo que necesitas en el momento que lo necesitas. Si hoy necesitas leche, compras leche y no piensas en si dentro de dos semanas necesitas piña para hacer no sé qué receta, porque lo más probable es que si hoy compras la piña en dos semanas ya no te sirva.

Sé crítico con la información que realmente necesitas en este momento y pon límites a la que consumes.

No por tener acceso a algo quiere decir que sea para nosotros o que debamos consumirlo.

 

4. Falta de acción en las tareas propias de la etapa en la que estás.

 

Oh sí, my friend... sin acción, por lo menos en este mundo material, las cosas simplemente no suceden. No basta con saber qué es lo que tienes hacer en cada etapa de tu negocio (que esto, por sí solo, es todo un mérito) sino que además... tenemos que hacerlas. No siempre es fácil, porque en el camino nos encontramos con frenos, unos conscientes (como puede ser la falta de confianza en uno mismo) y otros inconscientes ( como el miedo al éxito, por ejemplo)

Quedarte estancado en tu negocio online es un lujo muy caro. Por eso, invertir tu tiempo en las actividades equivocadas es algo que no te puedes permitir.

 

¿Qué etapas/fases hay en un negocio online?

 

Fase soñadora

Todos los emprendedores antes de empezar tenemos una idea. Idea de crear un producto, ofrecer un servicio, replicar un modelo de negocio etc.

Sin idea es imposible pasar al plano de la materialización, por lo tanto esta etapa resulta totalmente necesaria.

En esta etapa sentimos una mezcla de ilusión con miedo y duda. ‘mi entorno no me entiende’ ¿por dónde empiezo?,  ¿Será mi idea buena? ¿Podré vivir de ella?, ¿Qué pensarán de mí? ¿Y si no me va bien?, ¿por qué es tan complicado cuando parece tan fácil para los demás?

Aunque resulta una etapa ineludible (porque sin la idea y sin la inquietud, poder hacerlo realidad resulta imposible)  no podemos permitirnos prolongarla innecesariamente. Nos distraemos fácilmente con nuevas ideas, estrategias…
En este periodo no generamos beneficios, perdemos demasiado tiempo pensando y dando vueltas a las cosas y el miedo y la duda pueden frenarte a pasar a la siguiente etapa.

Pon tu foco en: poner claridad en tu idea (nicho, cliente ideal, mapa de la experiencia del cliente, análisis de la competencia, crear tu oferta irresistible) y validarla

Fase puente


Es donde comienzas a materializar tu idea.
Comienzas a crear y diseñar tu marca, tener presencia online (web, redes sociales, plataforma de email marketing, temas legales)

Dependiendo de tus preferencias, conocimientos y tiempo puedes elegir delegar gran parte del trabajo de esta fase o hacerlo tú mismo.

Fase Start up

Esta es la etapa donde hemos decidido poner en marcha nuestra idea,  es una etapa que exige valentía, donde la pasión e ilusión ha podido más que el miedo.
Empezamos a ser consciente de todo lo que implica de verdad emprender, lo bueno pero también lo malo.

Hay una mezcla de emociones, alegría por los avances (y por los beneficios que empiezan a llegar), impaciencia por todo lo que queda, incertidumbre, subidones, bajonesy agotamiento por la falta de tiempo y por la cantidad de roles que desempeñamos (marketing, comercial, diseño, estrategia, planificación..)

Esta etapa exige mucho de ti. Mucho trabajo, muchas decisiones, preocupaciones, éxitos…

¿Cómo saber si estás en esta etapa?

  • Ya tienes tu web lista y publicas artículos en ella
  • Tienes presencia en redes sociales
  • Ya empiezas a manejarte con tu plataforma de email marketing y ya tienes una lista de suscriptores
  • Puedes tener algunos ingresos, pero no son regulares
  • En ocasiones, puedes padecer el síndrome del impostor
  • Empiezas a conseguir pequeños y grandes logros que dan un subidón


¿Qué hacer para avanzar en esta etapa?

Centrarte en darte a conocer (grupos de Facebook, publicando artículos en otros blogs, anuncios de pago…)  y poner mucha energía en las actividades que generan ingresos directos (hablar con potenciales clientes, crear tu primer embudo de ventas)

Avión de hélice-100.png

Fase Despegue

Etapa 1

Si estás en esta etapa es porque has superado las dificultades del principio y has conseguido hacerte un hueco en tu sector. Te va bien, tu negocio te da para vivir y generas unos beneficios más o menos constantes.  Sigues siendo una persona ocupada y te preocupa no solo mantenerte si no seguir creciendo. El tiempo sigue siendo un hándicap y tienes que hacer malabares para tener algo de equilibrio entre tu vida y tu negocio.

En qué enfocarte:

¡No puedes con todo!

  • Es momento de sistematizar y automatizar lo que te sea posible
  • También es el momento para empezar a escalar lo que ofreces
  • Tu tiempo vale dinero y no puedes dedicarlo a tareas que se pueden automatizar.
  • Tienes dinero pero no tiempo. ¡No hay excusas para no hacerlo!

Etapa 2

Ohhh si, tu negocio marcha viento en popa ¡Bien hecho! No es fácil llegar hasta aquí. No hay casualidades ni suertes, si estás donde estás es por todo tu trabajo, esfuerzo, constancia y por haber sabido aprovechar bien las oportunidades. Tienes muy buenos beneficios, empiezas a saber qué es eso de tener tiempo libre y te sientes satisfecho (no es para menos). También es un momento crítico porque hay que tomar ciertas decisiones, de no tomarlas puedes seguir estancado en este nivel. Aquí, tú puedes convertirte en tu propio freno.

En qué enfocarte:

  • Tu negocio funciona, pero si quieres sacar más de él ha llegado el momento de contratar o subcontratar personal.
  • Pero nada de contratar a cualquiera, solo le harás un favor a tu negocio si contratas personas cualificadas que aporten mucho valor.

Fase Autoridad

Si estás en esta etapa es probable que no leas nunca este post. Estarás probablemente en una playa tropical trabajando un par de horitas al día y con un negocio que funciona casi solo. Bueno, mentira… los emprendedores nunca dejan de estar pendientes del negocio. Lo que sí que es verdad es que tienes grandes beneficios y gran cantidad de tiempo libre (siempre que tú te lo permitas). Estás bien posicionado y las oportunidades, contactos, colaboraciones te surgen por doquier.  Aquí tu mayor enemigo es no ser flexible y no saber adaptarte al cambio.

En qué hay que estar atento:

Mantenerse no es fácil, hay que saber tomar decisiones acertadas y estar pendientes de todos los cambios y tendencias para adaptarse a ellos con la mayor rapidez.