5 cosas que no te puedes permitir cuando eres tu propia jefa

Ser tu propia jefa

Ser tu propia jefa mola, pero no todo es un camino de rosas. Vamos a ver 5 cosas que no te puedes permitir cuando eres tu propia jefa

 

1) Dejar que tu trabajo absorba tu vida

Sí, tener un negocio es sacrificado, tienes que dedicarle mucho tiempo y esfuerzo para que las cosas salgan adelante. ¿Pero qué sentido tiene vivir para trabajar? La vida es mucho más que eso y no me vale la excusa de  “es solo por un tiempo” lo que haces durante un tiempo se convierte en un hábito, los hábitos crean patrones de conducta y comportamiento que replicamos sin apenas esfuerzo. ¿Realmente crees que cuando puedas permitirte no dedicarle tanto tiempo, lo harás? Claro que no, eso es lo que sabes hacer y esa es la pauta que continuarás haciendo.

Aunque no te lo creas si te planificas bien acabas sacando tiempo para todo. Tu vida no es solo tu negocio, en tu vida también tienes personas: familia, amigos… y también estás tú. No renuncies a ellos y sobretodo no renuncies a ti.

 

2) Comer en tu puesto de trabajo

Seguro que tu excusa para esto es que así ‘pierdes menos tiempo’. Te guste o no, comer es una necesidad básica y tenemos que hacerla varias veces al día. No concederte ese espacio para ti es igual a no respetar tu condición humana.

Si crees que ganas tiempo comiendo con una mano mientras tecleas con la otra estás equivocado. Si lo has hecho te darás cuenta de que al final ni comes bien ni trabajas bien.  Lo único que consigues es añadir más ansiedad a la que ya tenías, cansarte y desgastarte antes.

Necesitas desconectar cada cierto tiempo, planifícate y tómate la comida como un placentero descanso.

 

3) No salir de casa o de la oficina

Sal, sal, sal de casa y de la oficina Todos Los Días. Hazlo por ti, por tu humor, por tu productividad, por desconectar, porque cuanto mejor estés mejor será tu negocio.

Sal fuera y que te dé un poco el sol. La falta de vitamina D es una de las deficiencias más comunes y tiene una solución muy fácil.
Aprovecha un momento de descanso para despejarte y darte un pequeño paseo a luz del sol.
Un ritual diario, perfecto para tu cuerpo, mente y espíritu.

 

4) No desconectar del trabajo cuando acaba la jornada

¿Alguna vez te has escapado un día o un fin de semana y has vuelto totalmente renovado? Si no conoces ese sentimiento, ya puedes apuntar y programar en tu agenda una pequeña escapada para saber de lo que hablo. Si por el contrario lo conoces, sabrás que te sienta de maravilla y es como tomar una auténtica bomba de oxígeno.


Saber desconectar tanto el fin de semana como entre semana cuando acaba tu jornada laboral resulta fundamental. Trabajar con la mente fresca y despejada influye en la calidad de tu trabajo, así que no hay excusa, olvídate del trabajo y recupera tu vida cuando apagues el ordenador o cierres la oficina.

 

5) Cargar con culpas o dejar que tu confianza se venga abajo cuando algo no sale bien

Nadie es perfecto, cuando entiendes esto, comprendes que equivocarse es algo natural. Culparte por algo no te lleva a ningún lado. Necesitas dar lo mejor de ti, la culpa te quita energía y la confianza te quita fuerza para avanzar.

Vivimos cegados por los aparentes éxitos ajenos y muchas veces no somos conscientes de todo lo que hay detrás de ese éxito.

Date el permiso de equivocarte y sobretodo de aprender.  Los errores son parte del proceso y si sabes extraer el aprendizaje convertirás el error en un éxito.

Cree en ti, aprende y supérate.

¿Qué más añadirías a esta lista de cosas que no puedes permitirte cuando eres tu propia jefa?

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